Ferlosiana (4, 5 y 6)
4. (Conmutación.) Hojeando revistas de peluquería acabaría uno sacando la impresión de que la celebrada frase de Mistinguette: “El dinero no da la felicidad, pero aplaca los nervios”, sin perder nada de lucidez y de verdad, resultaría más oportuna presentada en su contracara especular, es decir, sometida a una doble inversión lógica: “El dinero da la felicidad, pero destroza los nervios".
5. (Anti-España, 3.) No sé quiénes tendrían que producirnos más horror: si los del “Caiga quien caiga”, los del “Aquí va a haber que tomar una determinación” o los del “Esto lo arreglaba yo en veinticuatro horas”. ¡Dios, pero qué tenebrosamente españolas suenan estas frases! ¿Qué tradición de rencor inextinto, de maldad infligida o padecida, ha podido dejar en el alma de los españoles un poso tan siniestro? ¿Qué ha podido marcar a fuego semejante impronta, para cuyo espíritu no se me ocurre ahora ningún nombre más propio y expresivo que el de “mentalidad sumarísima”?
Sin embargo, a veces parece entreverse en tales actitudes, al menos en la tertulia del café, un elemento de histrionismo: mostrarse sumarísimo, bramar henchido de santa indignación, reiterando el testimonio de cuán acérrimamente enemigo se es de la gentuza, suena también, afortunadamente, a un viejo y gastado número de teatro malo.
6. Moral, moral la única que querría uno ya tener a estas alturas es la del Alcoyano.

Nocturna dijo
ja ja ja ja! a estás alturas ni siquiera la del Alcoyano, con tener la justa para no meter la pata en está vida, seria suficiente....Noc_
6 Enero 2006 | 02:31 AM